10 trucos para hacer un gran viaje con un pequeño presupuesto

Desde hace más de una década hago al menos un gran viaje al año que incluye al menos dos destinos internacionales. Trabajo como periodista freelance y tengo un sueldo medio, pero mis ganas de ver mundo son mucho más grandes.

Hacer grandes viajes internacionales puede ser más barato de lo que la gente piensa. Todo depende de cómo te lo plantees y lo programes. ¿Quieres saber mis trucos para ahorrarte algo dinero? Aquí tienes algunos de ellos.

Viaja por tu cuenta

Viajar por tu cuenta siempre es más barato que hacerlo por agencia, con un viaje organizado. A mucha gente le agobia el proceso, pero no es tan difícil. Primero seleccionas el país o países que quieres conocer, y te planteas los destinos que quieres visitar y los días necesarios para hacer el recorrido. Después sacas los billetes de avión y posteriormente te lanzas a escoger los hoteles. Por último, planificas cómo vas a hacer los desplazamientos internos o si quieres contratar alguna excursión en el destino. El proceso para completar todos los pasos puede durar meses.

Hacer un gran viaje a través de una agencia o gestionarlo por tu cuenta puede suponer una enorme diferencia de dinero. Si te da reparo planificar un viaje con tanta antelación, puedes optar por un contratar un seguro de viaje con cancelación -nosotros lo hacemos con InterMundial, que ofrece descuentos por hacerlo a través de la web y telefónicamente. En cuanto a los hoteles, reservamos con la opción de pagar en el destino por si los tenemos que anular posteriormente.

Viajar por libre te ofrece no solo precios económicos, sino también la libertad de no depender de un grupo, de horarios rígidos y visitas encorsetadas. ¡Merece la pena!

Saca los billetes de avión con antelación

Cuanto antes saques los billetes de avión, más posibilidad tienes de encontrar buenos precios. En nuestro caso, los billetes para el verano nunca los sacamos más tarde de enero.

Nuestra estrategia consiste en ir observándolos desde diciembre aproximadamente. Para facilitar la investigación nos ponemos una alerta en el comparador de vuelos que nos avisa si el precio del vuelo en el que estamos interesado ha bajado. En cuanto nos mandan un mensaje diciéndonos que la bajada de precio es realmente considerable sacamos los billetes. No se puede dejar para el día siguiente. Nos hemos encontrado casos en los que un mismo billete de avión puede costar hasta casi 400 euros más en un plazo de tres horas.

Skyscanner es una de las herramientas que más utilizamos para que el billete de avión nos salga barato. Su opción de «búsquedas por mes completo» permite ver los precios de los billetes de avión para un mismo destino en los diferentes días del mes, para que puedas elegir qué día volar, en función de cuándo es más barato. Otra opción perfecta para escapadas es elegir la opción de «vuelo a cualquier lugar», en la que puedes hacer tu elección por precio y no por destino.

Aprovecha el overbooking y las escalas

Los vuelos con escalas son, casi siempre, más baratos que los directos. Si viajas pocos días no compensa hacer una escala, pero si es un viaje de larga distancia, hacer una o dos escalas no es tan grave. ¡Incluso te permite estirar un poco las piernas, comer algo y relajarte antes de seguir viajando! En casos  de tantas horas como los vuelos a Australia o Nueva Zelanda se agradece.

Nosotros hemos llegado a hacer viajes hasta con dos escalas porque el precio era más económico. Es cierto que llegas algo más cansado, pero a nosotros nos merece la pena si la bajada de precio compensa.

Otra fórmula que tenemos para viajar barato es aprovechar el overbooking si se nos presenta la oportunidad. Para nosotros, que nuestro vuelo tenga overbooking es motivo de fiesta. Un verano volvíamos de Nueva Zelanda vía Dubai y en el último vuelo se habían venido más billetes que plazas tenía el avión. La compañía Emirates nos regaló, como compensación, unos billetes a cualquier parte del mundo, a canjear en un año. Los aprovechamos para conocer Sri Lanka al año siguiente. ¡Y lo bueno es que el día del overbooking nos recolocaron en otro avión que salía tan solo una hora más tarde! ¡Realmente mereció la pena!

Lo que solemos hacer para aprovechar las situaciones de overbooking es dejar un día de margen tanto a la ida y a la vuelta. Un día libre de actividades, de manera que si somos afortunados con overbooking no nos perjudique la opción de tener que volar al día siguiente. Por este mismo motivo hacemos coincidir nuestra salida y llegada en fechas claves vacacionales, como principio de mes o mitad de quincena. De esta manera aumentamos nuestras posibilidades de que los vuelos vayan llenos.

Conviene mirar en los mostradores en el momento de hacer la facturación con la compañía aérea porque en ocasiones, si el avión va completo, piden voluntarios para quedarse en tierra. ¡Y ahí estamos nosotros, esperando que nos regalen los billetes de avión del año siguiente!

Haz un stopover y conoce dos países

Un stopover es una escala de más de 24 horas en vuelos internacionales. Hay compañías aéreas que permiten hacer una parada de varios días en un destino y luego continuar viaje hasta tu destino final sin ningún coste añadido. De esta manera podemos conocer dos países por el precio de volar a solo uno de ellos.

Para localizar los stopover que más nos convienen, porque no están disponibles en todas las compañías aéreas, utilizamos, una vez más, Skyscanner. Es tan fácil como seleccionar la opción “Múltiples destinos”, en vez de “Ida y vuelta”.

Las principales compañías aéreas que ofrecen stopover son Emirates (Dubai), TAP Portugal (Porto), American Airlines (Nueva York, Miami, Dallas y Los Ángeles), Avianca (Bogotá), Japan Airlines (Tokio), KLM (Amsterdam), Icelandair (Reykjavik), Latam (Bogotá, Asunción, Santiago, Lima y Ciudad del Este) y Finnair (Helsinki).

Aprovecha las noches gratis de hotel

Hay buscadores de hoteles, como Hoteles.com, que ofrecen la posibilidad de acumular diez noches para que te regalen la número 11. El programa se llama Hoteles.com Rewards y es el que utilizamos habitualmente. La noche de hotel número 11 se concede por el valor del precio medio de las diez anteriores que has reservado. ¡Y puedes escoger hoteles en cualquier parte del mundo!

En estas páginas de reservas también existen categorías, por lo que, cuantas más noches de hotel reserves con ellos más ventajas te ofrecen. Algunos buscadores de hoteles por ejemplo, ofrecen los denominados “precios secretos”, que son descuentos extras para los viajeros habituales que reservan a través de su web.

Escoge el alojamiento estratégicamente

Una vez tenemos el billete de avión, escoger estratégicamente los hoteles puede ahorrarnos mucho dinero. En nuestro caso, solemos viajar toda la familia, por lo que siempre intentamos reservar hoteles que tengan incluido el desayuno en el precio. De esta manera, nos ahorramos el desayuno de todos los días para cuatro personas. Suele salir más rentable y es mucho más cómodo levantarte y bajar a desayunar que no estar buscando dónde hacerlo.

Además, procuramos escoger hoteles que estén céntricos y que nos permitan conocer lo más destacado de la ciudad andando. De esta manera nos ahorramos el transporte público. En otras ocasiones pasa justo lo contrario, nos decantamos por hoteles alejados del centro pero con buenas conexiones de transporte público porque nos compensa económicamente hacerlo así.

Otro factor que nos ayuda a ahorrar es reservar en hoteles que tengan una buena conexión con el aeropuerto. De esta manera no tendremos que coger un taxi para nuestros desplazamientos a la llegada a nuestro destino y el día de salida. Pero hay que tener en cuenta que existen casos de ciudades donde el transporte del aeropuerto a la ciudad es tan caro que merece la pena coger un taxi cuando viajamos cuatro personas. Se trata de investigar un poco antes de llegar a nuestro destino.

¡Y por supuesto, de vez en cuando escogemos alojarnos en hostales, casas particulares y albergues! Lo hemos hecho en países como Dinamarca, Escocia, Marruecos, Australia, Suiza e Italia, y siempre nos ha gustado la experiencia.

Viaja con equipaje de cabina

Siempre que podemos -y es casi siempre, a no ser que unamos en un mismo viaje dos países con temperaturas complemente diferentes- viajamos con una maleta de cabina por persona. Nos resulta mucho más cómodo para desplazarnos y para gestionar nuestro equipaje durante el viaje. Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones pasamos solo una noche o dos en cada destino. ¡Imposible deshacer las maletas continuamente en cada hotel!

Viajar ligero de equipaje, además de cómodo, es práctico si nos queremos ahorrar una buena cantidad de dinero. Muchas compañías low cost te cobran por facturación de maleta. Si coges varios aviones en tus vacaciones y sois cuatro personas, como es nuestro caso, optar por una maleta pequeña es más ventajoso económicamente.

Come como los locales

Uno de los atractivos cuando viajas a otro país es probar su gastronomía. Comer donde comen los locales, y no los turistas, es siempre una opción más barata. Huimos de las recomendaciones de las guías, siempre atestadas de gente, y nos dejamos llevar por nuestra intuición. A veces, especialmente en los países con un nivel de vida altísimo, compramos nuestra comida en supermercados y hacemos las cenas en el hotel. Otra opción es comer en puestos callejeros, siempre con las precauciones lógicas.

En ocasiones, por cuestiones logísticas, no hemos tenido más remedio que comer en las grandes cadenas internacionales. Aún recuerdo los casi 20 dólares del menú de hamburguesa, patatas y bebida de una conocida hamburguesería americana que nos vimos obligados a comer en Negombo, cuando se puede comer un delicioso plato local por menos de 50 céntimos de euro. ¡Por eso, siempre mejor en restaurantes locales, a no ser que el país de por sí sea carísimo!

Utiliza el transporte público

Cuando estés visitando otro país, ¡nada de taxi! Mejor y más barato es descubrir la ciudad a pie o utilizando transporte público, lo que te dará la oportunidad de sumergirte en la vida real del lugar que estás visitando y tener contacto con su población.

Aunque es cuestión de gustos, tampoco solemos coger el típico autobús de dos plantas con el techo descubierto que recorre la ciudad efectuando varias paradas. Es cierto que resulta útil para hacerte una idea global, pero es una opción cara y, desde nuestro punto de vista, un tanto descafeinada. Preferimos comprar un bono de un día para utilizar el transporte público tantas veces queramos. Nos da prácticamente el mismo servicio, nos sale más barato y es mucho más divertido.

Ahorra durante todo el año

Es verdad. Esta medida no sirve para ahorrar dinero, pero sí amortigua un poco el golpe de tener que hacer un gran desembolso económico en un momento puntual del año. En nuestro caso, todos los meses vamos ahorrando una cantidad fija en una cuenta bancaria destinada a ello. Cuando llega el momento de pagar los billetes de avión en enero tenemos ya una cantidad ahorrada  que nos permite hacer frente a este gasto de una manera más fácil para nuestro bolsillo. Y en verano, volvemos a tener otra pequeña cantidad para hacer frente al pago de los hoteles.

También resulta útil quitarse de caprichos innecesarios a lo largo del año y ahorrar el dinero que te hubieran supuesto. Por ejemplo, veo en un escaparate un abrigo precioso y dudo si entrar o no a comprarlo. A continuación me paro a reflexionar si realmente lo necesito. Pues la mayoría de las veces continúo andando y cuando llego a casa lo primero que hago es apartar la cantidad que costaba el abrigo e ingresarla en la cuenta de ahorro para viajes. ¿Fácil, no? ¡Pues da muy buenos resultados! Un abrigo menos y una noche de hotel más, en mi caso siempre merece la pena.

 

Y tú, ¿qué trucos tienes para que te salga el viaje más barato? ¿Me lo cuentas? ¿Quieres encargarme un reportaje de alguno de mis viajes? ¡Déjame un comentario!

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