Viajar con perros: alojamientos, playas y dificultades en Galicia

Viajar con perros en Galicia

¿Por qué es tan difícil viajar con perros en España? A diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, los perros no son bienvenidos en la mayoría de los alojamientos, playas y lugares públicos. Galicia no es una excepción, aunque es cierto que finalmente, y tras una ardua labor de búsqueda, pudimos pasar unos días estupendos con nuestra perra Ara, una Golden Retriever con 30 kilos de bondad.

¿Quieres saber dónde nos alojamos y en qué lugares fue bienvenida en la breve escapada que hicimos a Galicia? Estos son los lugares que nos permitieron disfrutar con nuestra mascota. No son muchos… ¡pero merecieron la pena!

Viajar con perros en Galicia

Planificando el viaje

Nuestro objetivo era pasar tres días en Galicia. Teníamos cierta preferencia por A Coruña, y preferíamos no estar demasiado alejados de lugares estratégicos que pretendíamos visitar, como Santiago de Compostela, Ortigueira, Cariño, Teixido y Cabo Ortegal.

En otras ocasiones hemos viajado con Ara a diversos puntos de la geografía, pero siempre nos alojábamos en campings como el maravilloso Camping La Paz, en Llanes (Asturias). Pero esta vez decidimos cambiar y dormir en un hotel o casa rural. Con lo cual, lo primero a localizar era un alojamiento que permitiera animales. Eso iba a determinar nuestro campamento base, a partir del cual haríamos las excursiones que teníamos previstas.

Comenzamos, pues, nuestra labor de búsqueda, pensando que no iba a ser demasiado complicado localizar alojamientos que permitieran la estancia con perros. En primer lugar consultamos páginas especializadas, entre ellas viajarconperros, que ofrece diferentes alternativas. Una vez que localizamos los hoteles que nos gustaban visitamos directamente su web, para confirmar que la estancia con animales estaba en su política de admisión. ¡Perfecto! Encontramos unos cuantos que afirmaban que era posible la estancia con perros bajo petición.

El problema fue cuando comenzamos a llamar para hacer la reserva. Uno tras otro nos confirmaban que admitían animales, pero la mayoría nos preguntaba por el tamaño de nuestro perro. “Es un Golden Retriever, pesa 30 kilos, pero nunca ladra y es afable. No va a dar ningún problema”, intentábamos justificar. La respuesta era siempre la misma. Los animales que se admitían eran de raza pequeña y muy pocos kilos de peso. Enseguida comenzamos a ver que era la tónica y empezamos a desanimarnos. Hasta que dimos con el alojamiento ideal que nos permitiría pasar ese fin de semana estupendo que buscábamos.

Viajar con perros en Galicia

Casa Rural Graña da Acea

La Casa Rural Graña da Acea se encuentra situada en el entorno del Parque Natural Fragas do Eume, en una finca con más de cuatro hectáreas de prado, monte y río. Un lugar estratégico, en la montaña, pero a quince minutos de las playas de Miño, Perbes y Pontedeume; a 40 minutos de A Coruña y Ferrol, y a 50 minutos de Lugo y Santiago de Compostela.

El valle que acoge la casa rural resulta ideal para viajar con perros y en su web lo dejaban claro: las mascotas duermen con sus dueños en las habitaciones y pueden estar en todas las zonas comunes, excepto en el comedor, siempre que estén acompañados de sus dueños. Ya solo quedaba llamar por teléfono y confirmar que admitían a perros de gran tamaño. ¡La respuesta fue un sí rotundo! Animados por las fotografías de su web, hicimos la reserva de inmediato.

La habitación que escogimos, en la Casa Grande, tenía espacio suficiente para que Ara pudiera estar cómoda. Como indicaban las fotos, la casa está rodeada de un inmenso valle, por lo que nuestro perro pudo correr a sus anchas. Todavía recordamos un precio paseo circular alrededor de la casa que nos permitió conocer los alrededores, bordeando un río, en algo más de una hora. Por supuesto, Ara no dudó en bañarse en todas las pozas que iba encontrando.

El alojamiento no solo es precioso, sino que Marita, Cruz y Teresa, las hermanas que lo llevan, no pueden ser más encantadoras. El entorno es impresionantemente bonito. ¡Un paraíso hecho para disfrutar tanto si llevas como si no llevas mascotas!

Viajar con perros en Galicia

Lugares que visitar

Teníamos claro que con nuestro perro era imposible visitar lugares públicos como museos, iglesias o catedrales. Desechamos los museos, pero no eliminamos las iglesias y las catedrales, porque era factible pasar a visitarlas haciendo turnos. San Andrés de Teixido y la catedral de Santiago de Compostela las visitamos así.

Lo mejor, al ir con un animal, es disfrutar de los parajes naturales. Quisimos hacer una escapada a la Playa de las Catedrales, pero no admitían perros, así que optamos por ir a Cariño, Ortigueira, el Mirador de Coitelo y Cabo Ortegal. ¡Nos faltó tiempo para seguir recorriendo la zona, tan bonita que sin duda merece otra escapada!

En cuanto a los restaurantes, lo cierto es que ni nos preocupamos por buscar algún local que admitiera perros. Al ser verano había muchas terrazas disponibles, por lo que no era un problema comer al aire libre con Ara.

Ir a la playa con perro

Una de las cosas que más nos apetecía hacer era ir un día a la playa con nuestro perro, porque nunca habíamos tenido la oportunidad. Tras investigar qué ayuntamientos admitían a las mascotas en sus playas a través de redcanina, nos encontramos con que cerca de la zona donde nos encontrábamos no había mucho donde elegir. Tan solo Ares los admitía. Si no, ya teníamos que bajar cerca de Pontevedra, donde hay un puñado más de playas, o bien acudir a Punta Corveira, en Barreiros, donde hay otra más.

La playa canina de Ares se limita a un pequeño tramo de fina arena y mar tranquilo, al final de la playa pública. Cuando fuimos estaba lleno de personas paseando con sus perros y familias disfrutando con sus mascotas. Las normas, como en cualquier otra playa perruna, y como dicta la lógica, es tener controlada a tu mascota, recoger sus excrementos, intentar no molestar a otras personas, llevar la cartilla del animal y sus vacunas al día. La última normativa hacía alusión a que los perros debían estar atados con correa, pero realmente no se respetaba. No vimos ningún problema entre los dueños de los perros ni entre las mascotas y la gente que paseaba tranquilamente por la orilla.

La situación en otros países

Hay países más receptivos que otros a la hora de admitir a perros, pero España va a la cola de los países europeos en cuanto al acceso de animales a lugares públicos. En Milán vimos que los italianos entraban a comprar a los supermercados tranquilamente con sus mascotas sin que nadie se llevara las manos a la cabeza. En Amsterdam, donde estuve viviendo dos años, muchos de los establecimientos lucen un cartel en el que se indica claramente que los perros son bienvenidos.

Alemania es el país más pet-friendly de toda Europa y es habitual ver cómo los perros viajan con sus dueños en los transportes públicos, y en Praga hay incluso algunos cines que también permiten su presencia. Y así en tantos y tantos países. ¿Por qué en España, un país que se caracteriza por su carácter abierto y acogedor, es tan difícil viajar con perros? ¿Por qué si casi uno de cada cuatro hogares españoles tiene un perro nuestras normas no están a la altura? Mientras las cosas no cambien, seguiremos disfrutando de todos aquellos lugares en donde te lo ponen realmente fácil para que puedas pasar unos días agradables con quienes también forman parte de nuestra familia.

Viajar con perros en Galicia

Y tú, ¿conoces algún destino donde tu perro sea bienvenido? ¿Has estado en algún alojamiento o restaurante donde os han tratado fenomenal a pesar de ir con mascota? ¡Cuéntamelo!

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